Encuentro con monseñor Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba, para
 

Encuentro con monseñor Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba, para fortalecer la solidaridad y la organización

Enfant Terrible - Córdoba 23-10-2026 Gremios
Encuentro con monseñor Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba, para fortalecer la solidaridad y la organización

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Por Luz y Fuerza, publicado en su periódico Electrum, edición N.º 1859 del 22 de octubre.

El pasado lunes por la mañana, en la sede del Sindicato de Empleados de Comercio, se llevó a cabo un encuentro con monseñor Ángel Rossi y representantes del movimiento obrero, el cooperativismo y el mutualismo. En representación de nuestro sindicato participaron los compañeros Jorge Molina Herrera, secretario general, y Alfredo Seydell, secretario de Derechos Humanos.

La convocatoria tuvo una importante respuesta y reunió a numerosos dirigentes sociales interesados en escuchar las reflexiones de monseñor Rossi. Si bien uno de los ejes principales fue la posible visita del papa León XIV a Córdoba, el encuentro también dio lugar a un análisis de la realidad política y social que atraviesa nuestro país.

Desde la perspectiva social de la Iglesia y con un mensaje estrechamente vinculado a los valores del Evangelio, monseñor Rossi destacó la responsabilidad de las organizaciones sindicales, cooperativas y mutualistas frente a la comunidad. En ese sentido, hizo hincapié en la necesidad de asumir un compromiso concreto con la realidad, especialmente ante las dificultades que atraviesan los sectores más vulnerables de nuestra sociedad.

Su mensaje invitó a reflexionar sobre el papel que deben desempeñar las organizaciones populares en el contexto actual y reafirmó la importancia de la solidaridad, la participación y la defensa de la dignidad humana. No se trata solamente de analizar la coyuntura, sino también de involucrarse activamente en la búsqueda de respuestas a las necesidades de nuestro pueblo.
Foto: Gentileza Luz y Fuerza.

Posteriormente, representantes del mutualismo, el cooperativismo y el movimiento obrero tomaron la palabra, compartieron sus perspectivas y plantearon la importancia de fortalecer los vínculos entre los distintos sectores de la comunidad organizada.

Como resultado del encuentro, quedó expresada la voluntad de dar continuidad a estos espacios de intercambio y construir un ámbito común que permita no solo visibilizar las problemáticas que afectan a la sociedad, sino también elaborar propuestas y articular acciones para hacerles frente.

En relación con la posible visita del papa León XIV a Córdoba, monseñor Rossi señaló que la decisión final corresponde al propio pontífice y manifestó la expectativa existente ante esa posibilidad: «Esperamos ansiosos su visita».

Finalmente, las organizaciones presentes expresaron su compromiso de colaborar con la logística y la organización que una eventual visita papal pudiera requerir.

La reunión dejó planteada la necesidad de profundizar el diálogo y la articulación entre el movimiento obrero, el cooperativismo, el mutualismo y los referentes de la Iglesia. Frente a una realidad social cada vez más compleja, la unidad, la solidaridad y el compromiso colectivo resultan fundamentales para defender los derechos y la dignidad de nuestro pueblo.
Ángel Rossi: “Si la persona no está en el centro, nada tiene sentido”

El cardenal de Córdoba compartió una reflexión sobre el papel de los sindicatos, las mutuales y las cooperativas frente a los desafíos sociales y económicos actuales. En un encuentro con representantes del movimiento obrero y de la economía solidaria, reivindicó la dignidad humana, el trabajo con derechos y la responsabilidad de las organizaciones populares con los sectores más vulnerables. Sintetizamos los pasajes más importantes.

Doctrina Social de la Iglesia y sindicatos

El cardenal Rossi desarrolló su intervención repasando la tradición de la doctrina social de la Iglesia, desde la encíclica Rerum Novarum, de León XIII, hasta las enseñanzas de los papas Francisco y León XIV.

“Son dos pontífices clave en este tema: León XIII, que fue el pionero de la Doctrina Social de la Iglesia; y el actual, el papa León XIV, quien actualiza esas directrices frente a los desafíos del siglo XXI, que son distintos a los desafíos que tuvo León XIII”.

Rossi sintetizó los principales aportes de la encíclica Rerum Novarum (del latín: «De las cosas nuevas»), publicada en 1891, en un momento de fuerte explotación industrial. Allí se defiende “el derecho inalienable a la asociación, lo que ustedes viven y practican. Defendió que el derecho a formar sindicatos, mutuales, cooperativas, etc., proviene de la propia naturaleza humana, por lo cual el Estado no puede prohibirlos, no puede impedirlos, sino que tiene la obligación de protegerlos”.

Un segundo aspecto que se reivindica en esta encíclica es la función social y la solidaridad: “el valor de las sociedades de ayuda mutua, mutuales, para proteger a los trabajadores y sus familias frente a la enfermedad, el desempleo y los accidentes laborales”.
Foto: Gentileza Luz y Fuerza.

Nuevos tiempos

Al referirse a la reforma laboral y al auge de la inteligencia artificial, el cardenal destacó la agenda activa del actual pontífice con los líderes laborales y los movimientos populares.

Para el papa León, reivindicando el legado de su antecesor Francisco, “el sindicato debe estar en los márgenes, cada sindicato debe renacer cada día en las periferias, impulsando a las organizaciones a no perder su espíritu solidario y a volcarse hacia los trabajadores informales y los más vulnerables”.

Asimismo, destacó que, retomando la defensa del papa Francisco de las «3 T»: trabajo, techo y tierra, el papa León XIV aboga de forma constante por la dignidad laboral, el mantenimiento de un salario justo como un derecho humano fundamental y el diálogo social, también frente a las nuevas tecnologías.

“En su encíclica reciente, Magnifica Humanitas, y en encuentros con sindicatos, el papa León XIV ha exigido un nuevo contrato social donde la automatización y la inteligencia artificial sirvan como un proyecto colectivo que enaltezca al ser humano, en lugar de ser un mecanismo para la sustitución o para la precarización laboral”.
Foto: Gentileza Luz y Fuerza.

Sindicalismo: centralidad de la persona y hacer justicia juntos

Uno de los ejes centrales del mensaje de Rossi fue la necesidad de colocar a la persona humana en el centro de la vida social y económica. En ese sentido, advirtió sobre los riesgos de subordinar las necesidades de las personas a la estadística, la técnica o los avances tecnológicos.

“Cuando vos ponés la estadística, la técnica, la inteligencia artificial al medio, entonces a la gente, a las personas, las ponés en zona periférica, en el patio del fondo. Si la persona no está en el centro, nada tiene sentido.”

Mons. Rossi destacó el rol fundamental de las asociaciones de trabajadores, justamente porque nacen con el mandato de poner a las personas como centro y prioridad.

“Ambos pontificados —el de León XIII hace cien años, León XIV ahora— coinciden, y con el papa Francisco, por supuesto, en que las agrupaciones de trabajadores, ya sea en forma de sindicatos para defender derechos o de cooperativas y mutuales para organizar la economía solidaria, son herramientas indispensables para construir un sistema económico al servicio de la persona y no al servilismo del capital”.

Rossi también hizo referencia al valor de la justicia social, señalando que, en el contexto actual, es despreciada «como si fuera un delito». Frente a esa mirada, reivindicó el legado del papa Francisco y su defensa de un sindicalismo comprometido con la dignidad humana y con una sociedad que no descarte a quienes más necesitan protección.

Para Francisco, «no hay una sociedad sana sin un buen sindicato». El cardenal recuperó el pensamiento del papa Francisco sobre la función social del sindicalismo y su responsabilidad frente a las desigualdades. En particular, destacó la importancia de que las organizaciones no limiten su acción a quienes ya cuentan con empleo y derechos reconocidos, sino que también se comprometan con los trabajadores informales, los desocupados y quienes permanecen al margen del sistema.

En esa línea, retomó una definición del sindicalismo como una práctica colectiva orientada a la justicia: «Hacer justicia juntos» (del griego syn, juntos, y dikein, hacer justicia). También advirtió sobre dos riesgos que pueden desvirtuar la función de las organizaciones: el individualismo, cuando se prioriza exclusivamente a quienes ya tienen derechos adquiridos, y la corrupción o la partidización, cuando se pierde de vista la vocación de servicio a los trabajadores.

Al abordar la cuestión laboral, recuperó una definición contundente del pensamiento pontificio:

«Dice el Papa con palabras muy fuertes: el trabajo es con derechos; de lo contrario, es esclavo. Quien contrata sin garantizar la seguridad social o precariza deliberadamente los contratos no es un empresario, sino un explotador».
Foto: Gentileza Luz y Fuerza.

Punto de encuentro: Tierra, Techo y Trabajo

Finalmente, monseñor Rossi se refirió al punto de encuentro o eje transversal que une a las distintas asociaciones de trabajadores: sindicatos, cooperativas y mutuales.

“El punto de encuentro, según el papa Francisco y así lo retoma el papa León, son las 3 T. Tanto para sindicatos, cooperativas, movimientos populares y mutuales, el papa Francisco y León resumen la dignidad humana en una consigna que han repetido globalmente: Tierra, Techo y Trabajo son derechos sagrados”.

Su llamado final para todos estos sectores es unirse para transformar las estructuras económicas injustas desde lo concreto, cuerpo a cuerpo y paso a paso.

“El papa León XIV viene a hablar del Evangelio como pastor y viene a hablar de ese anuncio que nos dejó Jesús para los que somos cristianos: ‘Tuve hambre y me diste de comer’, dice el Evangelio; ‘estuve solo y me visitaste, estuve preso y me viniste a ver, estuve desnudo y me vestiste’”, destacó Rossi, citando un pasaje de Mateo 25 del Evangelio.

Y el papa Francisco decía que estas van a ser las preguntas del juicio final: “Estuve solo, ¿me visitaste? Estuve desnudo, ¿me vestiste?”. Diríamos así, parafraseando: “Me quedé sin laburo, ¿me ayudaste a encontrar un trabajo digno? ¿Estuve enfermo y viniste a verme?”.
Foto: Gentileza Luz y Fuerza.

Próxima visita

Respecto del mensaje del papa en su próxima visita —a confirmarse según la evolución de su salud—, reflexionó: “Su palabra seguramente secará lágrimas del camino; su palabra nos dará ese empujoncito que a veces necesitamos cuando los cansancios nos hacen querer bajar los brazos. Nos dirá: ‘Levántense’, un verbo que usa mucho el papa. ‘Levántense, vamos para adelante, levanten la mirada’”.

Asimismo, expresó que, si bien “no viene con algo prefijado ni para apoyar ni para restar a nadie, sí viene a anunciar a Jesucristo y al Evangelio. Todos somos rebaño, en todo caso. Siendo fiel al Evangelio —y León es fiel al Evangelio—, si hay alguna preferencia, es por los más sencillos, ¿no? Si funcionamos bien en la Iglesia, la prioridad es para el más débil. Si tenemos que optar, siempre hay una opción preferencial, no exclusiva, pero sí preferencial por los más débiles y por los pobres”.

Las palabras y los gestos

“Cuando el papa se vaya y haya dejado su mensaje, los gestos serán nuestros: gestos de cercanía, gestos de misericordia, gestos de un lenguaje que pierda esa maledicencia a la que nos estamos acostumbrando, que es muy triste.

Una palabra buena hace bueno incluso a lo malo; una palabra mala hace malo incluso a lo bueno. Y nosotros, en esto de nuestro lenguaje, hasta ahora nos llevamos a marzo esa materia, me parece. Hay que, no suavizar ingenuamente, sino respetuosamente. Hay un mensaje ciertamente que raya lo miserable en tantos aspectos y hace sufrir y lastima mucho, especialmente al pueblo y a los más sencillos”.

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