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Canal 13 San Juan 31-08-2026 El proceso para traspasar Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) al sector privado ingresó en una fase de máxima cautela. A pocas horas de que venciera el plazo para conocer a los grupos económicos interesados en adquirir el 90 por ciento de las acciones de la compañía estatizada, el Ministerio de Economía resolvió prorrogar dos semanas la presentación y apertura de ofertas. La decisión busca fomentar una mayor competencia e intentar sumar jugadores de peso internacional a un lote de candidatos que, hasta el momento, permanece dominado por firmas locales.
A través de una resolución oficial, la apertura de propuestas de la Etapa 1 —donde se identificará formalmente a los oferentes— se trasladó para el próximo 15 de septiembre. El argumento formal del Gobierno apunta a garantizar los principios de transparencia y libre concurrencia. Sin embargo, en el mercado señalan que la jugada responde a un doble factor: el escaso movimiento registrado inicialmente en el data room digital y el surgimiento a último momento de nuevos interesados, entre los que destacan importantes grupos sanitaristas provenientes de Brasil.
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El traspaso de AySA representa la mayor privatización puesta en marcha por la actual administración nacional. La empresa brinda servicios esenciales de agua potable y red cloacal a más de 14 millones de habitantes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y 26 municipios del conurbano bonaerense. El esquema licitatorio se mantiene bajo la modalidad de venta "sin base", donde ganará la propuesta económica más alta. El Palacio de Hacienda calcula obtener una recaudación directa cercana a los US$450 millones por el paquete accionario, mientras que el contrato contempla exigencias de inversión por US$1.940 millones en el primer quinquenio y un desarrollo proyectado de US$15.040 millones en 30 años.
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Hasta el ajuste de calendario, la nómina de interesados locales reflejaba un fuerte peso de empresarios nacionales con trayectoria en servicios públicos y obras de infraestructura. Entre las alternativas con mayor rodaje figura la alianza de Mauricio Filiberti —socio de Daniel Vila y José Luis Manzano en Edenor y proveedor clave de insumos químicos de AySA— junto con la constructora Rowing, propiedad de Walter Román. Filiberti, Manzano y Vila también se quedaron con Metrogas recientemente. Paralelamente, el Grupo Roggio formally registró en agosto la firma "Roggio Servicios de Agua y Saneamiento (ROSAS SAU)", anticipando su estructura técnica para competir por el activo. Otras firmas como la constructora JCR y el Grupo Neuss también realizaron consultas al pliego en semanas previas.
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En el plano internacional, la baja de la francesa Veolia enfrió la participación europea, mientras que la estatal israelí Mekorot se perfila como un eventual aval técnico o de prestigio más que como un operador directo. Ante esta deserción de gigantes globales que argumentaban condiciones amoldadas a actores locales, la prórroga busca darle aire al desembarco de operadoras regionales como la brasilera Sabesp y otros conglomerados del país vecino. De esta forma, el Ejecutivo gana margen para asegurar que la mayor licitación del programa privatizador no quede reducida a un puñado de competidores de cabotaje. |
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