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La compañía Tenaris completó con éxito las primeras operaciones utilizando tecnología Dynamic Gas Blending en pozos de Tecpetrol. Este avance, que forma parte de un plan de inversión de u$s110 millones para este año, permite desplazar casi la totalidad del uso de diésel, optimizando los costos operativos y reduciendo las emisiones de carbono.
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Tenaris asegura haber logrado una eficiencia que ninguna otra compañía de servicios alcanzó hasta el momento en el país.
La empresa Tenaris, a través de su división de servicios petroleros, completó con éxito en Vaca Muerta las dos primeras operaciones de fractura hidráulica alimentadas en más de un 80 por ciento con gas, mediante el uso de bombas con tecnología Dynamic Gas Blending (DGB).
Las pruebas se llevaron a cabo en una serie de PADs operados por Tecpetrol -ambas compañías integrantes del Grupo Techint– marcando una nueva referencia para la Cuenca Neuquina y la industria regional.
Las bombas DGB utilizadas en estas operaciones forman parte del tercer set de fractura hidráulica que Tenaris pondrá en funcionamiento en Vaca Muerta durante 2026. La compañía informó que esta tecnología permite sustituir el uso de diésel por gas generando beneficios económicos y ambientales.
“Este es un paso muy relevante hacia la transición energética y un hito para toda la cuenca. La tecnología DGB se encuentra aún en una etapa inicial de implementación, incluso en cuencas como Permian, Estados Unidos», destacó Francisco Liberatore, Director de Tenaris Oil & Gas Services.
Liberatore aseguró que «haber superado el 80 por ciento de reemplazo de diésel por gas es un nivel de eficiencia que ninguna otra compañía de servicios había alcanzado hasta el momento en Argentina”.
Tecnología DGB: el doble beneficio ambiental y de costos
Además de contribuir a la reducción de emisiones de CO2, la tecnología DGB permite optimizar los costos de combustible, ya que los equipos pueden ser abastecidos con el mismo gas producido en las perforaciones del pad o en pads cercanos, mejorando la eficiencia integral de las operaciones.
Las primeras 10 bombas DGB probadas en estas operaciones forman parte de una inversión de u$s110 millones, anunciada por Tenaris en marzo del año pasado, destinada a fortalecer sus capacidades de fractura hidráulica en Argentina. El proyecto contempló la incorporación de un tercer equipo de fractura con 28 bombas y 70.000 hhp, además de su correspondiente equipo de coiled tubing.
Entre 2020 y 2026, Tenaris habrá invertido aproximadamente u$s240 millones en el desarrollo de su unidad de negocios de servicios petroleros en el país. Actualmente, la compañía se ubica como el tercer proveedor de servicios de la cuenca, con más de 6.000 etapas de fractura realizadas.
Esta operación de Tenaris refleja la tendencia que la cadena de valor de Vaca Muerta proyecta como el eje central de 2026, y el año de la transición definitiva hacia equipos de baja huella de carbono.
Un cambio de paradigma vital en Vaca Muerta
Las primeras fracturas con la nueva tecnlogía se llevaron a cabo en una serie de PADs operados por Tecpetrol.
Meses atrás, en encuentros especializados del sector, referentes de compañías como Calfrac, Tecpetrol y QM ya anticipaban que la migración del diésel hacia tecnologías Dual Fuel y 100 por ciento gas no era solo una meta ambiental, sino una condición de supervivencia competitiva.
La industria busca desplazar los combustibles líquidos, más costosos y contaminantes, por el gas producido en las mismas locaciones, con el fin de optimizar costos y tiempos de respuesta. La relevancia de haber alcanzado un 80 por ciento de sustitución mediante la tecnología DGB valida los modelos que la industria venía analizando.
Según los datos que circulaban en el sector, una flota que opera exclusivamente con diésel representa un costo anual cercano a los US$33 millones, mientras que la migración a sistemas duales permite reducir ese gasto a menos de la mitad.
Este ahorro proyectado, que puede alcanzar los US$17 millones por flota, es lo que hoy tracciona la masificación de estos procesos, permitiendo que la cuenca neuquina acelere su curva de aprendizaje y replique con éxito —e incluso mayor velocidad— las experiencias de eficiencia vistas en el Permian de Estados Unidos. |