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Este jueves 9 de abril será un nuevo día complicado para los pasajeros de transporte público del AMBA. Es que la Unión Tranviarios Automotor (UTA) anunció un paro en las líneas de colectivos que no paguen el sueldo de marzo. Por el momento, no detallaron de cuáles se trata.
"Encontrándonos al cuarto día hábil del mes, sin haberse dado cumplimiento íntegro al pago de salarios del mes de marzo en determinadas empresas del AMBA, se resuelve al retención de tareas a partir de las 0 del día 9 de abril, en aquellas empresas que no hayan cancelado la totalidad de los haberes", dice el comunicado del gremio.
Y agrega: "Los empresarios bajaron la frecuencia de los servicios, generaron un gran malestar en los usuarios y violencia hacia nuestros representados, manifestando que no les ingresaron los subsidios nacionales ni provinciales. Nosotros queremos cobrar los sueldos y defender los puestos de trabajo".
Lo definieron después de que se recortaran las frecuencias hasta un 30 por ciento en los servicios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Por qué ya circulan menos colectivos en el AMBA
La medida de la UTA se suma a la decisión de las empresas de reducir el servicio de los colectivos, lo que en los últimos días provocó complicaciones para viajar en el AMBA.
Esta "racionalización" del servicio afecta a la gran mayoría de las líneas que circulan entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense.
La situación actual es el resultado de un conflicto de larga data que escaló en las últimas horas debido al desfasaje financiero que denuncian las compañías prestadoras. Mientras los pasajeros intentan descifrar cuándo pasará el próximo interno para llegar a sus puestos de trabajo o volver a casa, el clima de tensión crece.
Las empresas aseguran que no tienen fondos suficientes para cubrir la totalidad de los recorridos previstos, lo que generó una reducción que, en algunos casos, alcanza el 30 por ciento del parque automotor habitual para un día hábil.
Este escenario se da en un contexto de constantes aumentos en los costos operativos, donde el precio del combustible y los repuestos marcan una hoja de ruta difícil de seguir para las transportistas. A continuación, los detalles detrás de este conflicto y las proyecciones sobre su resolución.
Las empresas reclaman actualización de los subsidios
El motivo principal que esgrimen las cámaras empresarias (CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA) es la falta de actualización de los subsidios estatales frente a la inflación de costos. Según explican desde el sector, existe una brecha insostenible entre lo que el Estado reconoce como costo de operación y el valor real que deben pagar por insumos básicos. El gasoil, elemento vital para el movimiento de las unidades, sufrió incrementos que no fueron compensados en las últimas partidas de subsidios, lo que dejó a muchas empresas al borde del colapso financiero.
Otro punto crítico es la demora en el pago de las compensaciones tarifarias. Las empresas denuncian que el flujo de fondos que llega desde la Secretaría de Transporte de la Nación no se realiza en tiempo y forma, lo que impide cumplir con los cronogramas de mantenimiento y el pago de salarios de manera previsible. Al no contar con el capital de trabajo necesario, las líneas optaron por guardar unidades en los playones para ahorrar combustible y estirar la operatividad de los recursos disponibles.
Desfasaje de costos: El precio de los repuestos y el mantenimiento de las unidades creció muy por encima de los ingresos.
Subsidios atrasados: Las cámaras reclaman deudas acumuladas que dificultan la operatividad diaria.
Precio del gasoil: El aumento del combustible mayorista impacta directamente en la caja de las compañías.
Cuándo se normalizará el servicio en el AMBA
La resolución del conflicto depende de las negociaciones que se llevan adelante entre los representantes empresarios y los funcionarios del Gobierno nacional. En principio hay pautada una reunión entre las partes para este jueves 9 de abril, fecha en la que finalizaría esta modalidad de reducción de las frecuencias, aunque esto último todavía no fue confirmado por las cámaras.
De hecho, desde el sector advierten que, si no hay un refuerzo en las partidas de subsidios o una actualización tarifaria, la reducción de servicios podría mantenerse o incluso profundizarse en los próximos días.
A este escenario se sumó ahora la medida de fuerza de la UTA, en reclamo del pago de salarios.
Por su parte, el Gobierno intenta destrabar la situación analizando los números presentados por las cámaras, aunque el objetivo oficial es mantener el control sobre el gasto público. Mientras tanto, los usuarios deben armarse de paciencia, ya que se espera que durante lo que resta de la semana las demoras continúen, especialmente en las horas pico. |