|
La caída de la demanda de gas natural que se está produciendo actualmente como consecuencia de la guerra en Medio Oriente, debido a que los gobiernos están aplicando medidas para mitigar la crisis, corre el riesgo de convertirse en un fenómeno estructural si el conflicto persiste, según dijo el miércoles el presidente del Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG).
Informate más
Mendoza profundiza su estrategia petrolera: y suma inversiones en áreas convencionales y exploratorias. Lucas Erio (derecha) firmó la aceptación de ofertas.
Mendoza recibió cinco ofertas por cuatro nuevas áreas de hidrocarburos
El esquema prevé un reintegro sobre dos garrafas mensuales entre abril y septiembre y de una garrafa durante el resto del año, según el calendario fijado por la normativa.
Garrafas: definen un precio base y reintegros para los usuarios
Desde que comenzó la crisis de Medio Oriente a finales de febrero, se han retirado del mercado mundial más de 500 millones de barriles de crudo y condensado, según datos de Kpler, lo que supone la mayor interrupción del suministro energético de la historia moderna.
Los países que dependen de los suministros del golfo Pérsico han reaccionado pasando a quemar carbón y acelerando la transición hacia las energías renovables.
En su intervención en la conferencia Invest in African Energy ("Invierte en Energía Africana") celebrada en París, Philip Mshelbila —secretario general del organismo que representa a una docena de países que poseen el 70 por ciento de las reservas probadas de gas natural del mundo— dijo que dichas medidas son, en la actualidad, una respuesta a corto plazo a la crisis.
"Si el conflicto terminara hoy, el mundo se recuperaría en un plazo de seis meses a un año. Pero si dura seis meses, esos cambios impulsivos que estamos viendo podrían convertirse en estructurales", afirmó.
Señaló que se preveía que 2026 fuera un año crucial para el sector, en el que un mercado mundial del gas ajustado daría paso a un exceso de oferta.
"Es evidente que este conflicto ha influido en ello, y aún no está claro si se trata solo de un retraso o si, de hecho, ese exceso de oferta llegará alguna vez", señaló Mshelbila.
Una oportunidad perdida para África
Dirigiéndose a una audiencia que incluía a ministros de Energía africanos, Mshelbila señaló que los productores de gas africanos estaban dejando pasar la oportunidad de intervenir y cubrir el déficit de suministro causado por las interrupciones en Medio Oriente y las restricciones al transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz.
"Lamentablemente, aunque algunos países africanos tienen exceso de capacidad tanto en GNL como en gas por gasoducto, la mayoría de ellos, si no todos, no están produciendo a plena capacidad", dijo.
"Si nos fijamos en los gasoductos de exportación a Europa, desde Argelia o desde Libia, ninguno de ellos está a pleno rendimiento".
Como resultado, los productores norteamericanos están captando los mercados de gas europeos y asiáticos, señaló Mshelbila.
"Normalmente, en una situación de crisis, esto supone una oportunidad: ¡Llenarlo todo! ¡Aprovechar el mercado! Por desgracia, nos lo estamos perdiendo, porque no disponemos de los recursos necesarios para llenar la infraestructura", dijo. "Las reservas están ahí, pero siguen bajo tierra".
Por América Hernández, de agencia Reuters |