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La reestructuración del transporte urbano de Córdoba llega a mayo con un punto todavía sin resolver: la Municipalidad aún no definió qué empresa privada se hará cargo de las líneas del corredor 2 que siguen bajo operación de Tamsau, la firma estatal que sostiene el servicio desde la salida de FAM.
A diferencia de lo ocurrido con los corredores 5 y 7, ya adjudicados a SíBus y Solbús, el tramo más complejo del sistema permanece abierto. La única transferencia concreta hasta ahora fue el ingreso de Coniferal en las líneas 21 y 25, lo que permitió aliviar parte de la carga operativa que había quedado sobre la empresa municipal.
Desde el Palacio 6 de Julio aseguran que ese movimiento descomprimió el resto de las prestaciones y permitió que Tamsau opere hoy en mejores condiciones que las que tenía FAM antes de su salida. Sin embargo, ese diagnóstico oficial convive con un escenario distinto en la calle: el corredor 2 sigue registrando quejas y reclamos de usuarios por bajas frecuencias y demoras en el servicio.
Tamsau, sin fecha de salida
En el municipio no muestran apuro por cerrar la adjudicación del resto de las líneas. La prioridad, explican, es sostener el servicio mientras aparezcan propuestas que acrediten capacidad real para asumir la operación.
El desempeño de Tamsau es uno de los argumentos que sostienen esa postura. Según datos que trascendieron desde la Municipalidad, en la última semana llegaron a estar disponibles 696 ómnibus en todo el sistema, una cifra cercana a los 700 colectivos que tuvo Córdoba en sus mejores niveles desde la salida de la pandemia.
Ese dato es leído en el Ejecutivo como una señal de recuperación operativa. No obstante, el corredor 2 sigue siendo el punto más sensible de la red, tanto por su extensión como por la demanda que concentra.
Solbús y las 600 y 601
Uno de los puntos que sigue en evaluación es la posible incorporación de Solbús a las líneas 600 y 601. Esa alternativa había sido mencionada como parte del proceso de reordenamiento, pero todavía no se concretó.
En la Municipalidad esperan que la empresa puntana incorpore unidades nuevas para esos recorridos. Lo que no quieren es que Solbús retire colectivos del corredor 7, donde actualmente opera y donde, según la evaluación oficial, viene cumpliendo una buena prestación.
Por eso, la eventual ampliación de su participación dependerá de la llegada de más unidades. El municipio prefiere no corregir un problema generando otro en un corredor que considera estabilizado.
Flota propia, la condición
El otro eje de la discusión está en las propuestas para completar el corredor 2. Según pudo averiguar este medio, existe al menos un acercamiento que contempla el uso de unidades relativamente nuevas que fueron retiradas del predio de FAM, ubicado en Camino a San Carlos.
Esos coches pertenecen al grupo Faija, que había intentado desembarcar en Córdoba junto con FAM. Pero esa alternativa encuentra un límite claro en el municipio: no quieren avanzar con operadores que dependan de flota alquilada.
La exigencia oficial es que las empresas interesadas acrediten colectivos propios, comprados, para evitar que la prestación quede atada a los humores o decisiones de los dueños de las unidades.
Ese criterio complica cualquier esquema basado en ómnibus Agrale alquilados. En el Palacio 6 de Julio consideran que la crisis de marzo dejó una lección concreta: el sistema no puede quedar condicionado por terceros que no controlan directamente la prestación.
Propuestas y conversaciones
Por ahora, no hay una definición firme sobre el futuro del corredor 2. Predominan los acercamientos informales antes que las propuestas cerradas.
En ese escenario aparecen conversaciones con Movix, vinculada al Grupo Sierras de Calamuchita, y versiones sobre una posible iniciativa integrada por empresas como Lep y Fonobus. Pero en la Municipalidad insisten en que cualquier designación dependerá de la disponibilidad de flota propia y de la capacidad de sostener el servicio.
El municipio tampoco descarta mantener más tiempo a Tamsau si no aparece una alternativa que considere sólida. Esa posibilidad empezó a tomar más fuerza a medida que se consolidó la operación estatal y se redujo la urgencia inicial de la crisis.
De la crisis de FAM al nuevo mapa
El conflicto que abrió esta reestructuración comenzó el pasado 8 de marzo, cuando FAM dejó de prestar servicio y denunció un presunto sabotaje sobre su flota. La empresa afirmó que habían desaparecido llaves, que se habían dañado módulos electrónicos y que varias unidades no podían salir a la calle.
Ante esa situación, la Municipalidad activó un plan de contingencia para sostener los corredores 2, 5 y 7 y las líneas 600 y 601. Luego, el municipio resolvió desvincular a FAM del sistema y avanzar con una redistribución de prestaciones.
Desde entonces, SíBus quedó a cargo del corredor 5, Solbús asumió el 7 y Coniferal tomó las líneas 21 y 25 del corredor 2. El resto de ese corredor sigue bajo operación de Tamsau.
Ese es el punto que llega sin definición a mayo. La Municipalidad dice que el servicio mejoró, los usuarios siguen reclamando por frecuencias y los posibles oferentes deberán demostrar que tienen flota propia antes de quedarse con una parte del corredor más complejo del transporte urbano cordobés. |