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Mientras aguardaban la llegada del juez Julián Flores para una inspección ocular en el marco de una medida cautelar presentada ante la Justicia, referentes barriales explicaron que el reclamo busca visibilizar cómo viven.
El Julián Flores, titular del Juzgado Civil y Comercial 21, bajó al barrio y recorrió distintos sectores del barrio junto a las partes intervinientes en la causa.
El Julián Flores, titular del Juzgado Civil y Comercial 21, bajó al barrio y recorrió distintos sectores del barrio junto a las partes intervinientes en la causa.
Vecinos del barrio Zampa volvieron a reclamar este miércoles por la grave situación que atraviesan desde hace años por la falta de acceso regular a agua potable y la presencia de problemas sanitarios que, según denuncian, afectan a cientos de familias de la zona sur de Resistencia.
Mientras aguardaban la llegada del juez Julián Flores para una inspección ocular en el marco de una medida cautelar presentada ante la Justicia, referentes barriales explicaron que el reclamo busca visibilizar las condiciones en las que viven diariamente.
“Somos un grupo de vecinos acá del Zampa que venimos convocando la presencia de un juez, dado que ya se llevaron adelante diferentes medidas para que nos puedan resolver el tema del agua”, expresó una de las vecinas que participó de la convocatoria.
Según relataron, el problema no solo está vinculado a la baja presión o la falta de suministro, sino también a las consecuencias sanitarias que denuncian desde hace tiempo. “La situación que nosotros vivimos con respecto al agua es algo que preocupa, porque las condiciones en las que se viene dando ocasionan muchas enfermedades”, afirmó.
Los habitantes del barrio señalaron además que la presencia del magistrado representa una oportunidad para que la Justicia pueda constatar directamente la realidad que atraviesan las familias. “Tenemos hasta ahora una oportunidad de poder mostrar nuestra situación y es por eso que estamos acá esperando”, agregaron.
La recorrida
La recorrida judicial se realizó luego de la presentación de un amparo impulsado por vecinos del barrio, donde solicitan medidas urgentes para garantizar el acceso al agua potable en una zona donde viven alrededor de 1.000 familias.
Durante la inspección, también participaron representantes de organismos provinciales y técnicos vinculados al servicio de agua, mientras se analiza la implementación de mecanismos de asistencia inmediata, entre ellos el abastecimiento mediante camiones cisterna.
Para los vecinos, el reclamo ya dejó de ser únicamente un problema de infraestructura y pasó a convertirse en una cuestión de salud pública.
El Julián Flores, titular del Juzgado Civil y Comercial 21, bajó al barrio y recorrió distintos sectores del barrio junto a las partes intervinientes en la causa. En el lugar, vecinos y vecinas relataron las dificultades que enfrentan desde hace meses: cortes prolongados, baja presión, conexiones precarias y la imposibilidad de acceder de manera regular a agua apta para el consumo humano.
La diligencia judicial se realizó en el marco de la acción colectiva impulsada por familias del barrio ante la emergencia hídrica que atraviesa la zona. En paralelo, los vecinos sostienen un petitorio comunitario para visibilizar el reclamo y exigir respuestas ante una problemática que, aseguran, se agravó en los últimos años.
La intervención se produjo pocos días después de que el juzgado dictara una medida cautelar que ordena al Gobierno provincial, SAMEEP, la Municipalidad de Resistencia, la Administración Provincial del Agua y el Ministerio de Infraestructura implementar un esquema urgente de provisión de agua potable.
La resolución establece un piso mínimo de 100 mil litros diarios, con una frecuencia no inferior a tres veces por semana, para abastecer a las familias afectadas mientras avanza el proceso principal.
Tras esa decisión, se dijo que los organismos del Gobierno provincial presentaron recursos para intentar frenar la aplicación de la cautelar y dejar sin efecto la asistencia ordenada por la Justicia.
Durante la recorrida, las partes relevaron las condiciones de acceso al agua y escucharon testimonios de familias afectadas por una crisis que ya derivó en denuncias sanitarias. En el expediente se incorporaron informes técnicos, análisis de muestras y presentaciones por afecciones gastrointestinales y cutáneas, especialmente en niños y adultos mayores.
En su resolución, el magistrado sostuvo que el acceso al agua en Barrio Zampa es “irregular, insuficiente y, en muchos casos, incompatible con el consumo humano”.
Además, la Justicia ordenó un relevamiento integral para determinar la cantidad de familias afectadas y las condiciones reales de acceso al servicio en cada sector del barrio.
La inspección de este miércoles se enmarca en las medidas impulsadas dentro de la causa para verificar en el lugar el alcance de una problemática que mantiene a cientos de familias sin acceso regular a un recurso básico como el agua potable en el sur de Resistencia. |