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A casi dos meses de su lanzamiento oficial, el programa Bahía Limpia comienza a mostrar sus primeros resultados concretos.
Según datos aportados por el municipio, en los primeros 45 días de funcionamiento se recolectaron y trasladaron al relleno sanitario más de 5.500 toneladas de residuos, una cifra que refleja la magnitud de una problemática ambiental que durante años afectó distintos sectores de la ciudad.
La iniciativa, presentada el pasado 28 de abril, apunta no solo a mejorar la higiene urbana sino también a modificar hábitos vinculados con la generación y disposición de residuos, combinando infraestructura, controles, educación ambiental y participación ciudadana.
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Los números iniciales muestran un importante nivel de actividad. En ese período se resolvieron 2.740 solicitudes realizadas por vecinos y, sumadas las tareas operativas ejecutadas por el Municipio, se alcanzaron 4.794 retiros domiciliarios de residuos voluminosos.
Además, se intervinieron 252 puntos de arrojo clandestino y 129 pequeños y medianos basurales crónicos, espacios que históricamente representaron focos de contaminación, degradación paisajística y riesgos sanitarios.
Otro dato significativo es la recepción de 84 denuncias por arrojo ilegal de residuos en la vía pública, una herramienta que las autoridades consideran fundamental para fortalecer el control comunitario.
"Queremos agradecer a los vecinos bahienses por su compromiso y participación activa. En este primer balance de puesta en marcha notamos una mejora significativa que, por supuesto, debemos seguir profundizando. Estoy convencido de que si trabajamos en equipo, lograremos la Bahía limpia que todos nos merecemos", destacó el intendente Federico Susbielles.
Mucho más que un operativo de limpieza
Aunque los resultados iniciales se expresan en toneladas retiradas y basurales saneados, desde el municipio insisten en que Bahía Limpia es mucho más que un programa de recolección.
La propuesta fue concebida como una política ambiental integral destinada a enfrentar uno de los principales desafíos urbanos de Bahía Blanca: la gestión de residuos.
Para alcanzar ese objetivo, la comuna puso en marcha una fuerte inversión en equipamiento. Por un lado, incorporó diez camiones con una inversión de 350 millones de pesos y avanza en la compra de diez bateas y dos camiones Roll Off por más de 900 millones. A ello se suma la renovación de la flota de SAPEM Ambiental, que destinó más de 1.800 millones de pesos para incorporar ocho nuevas unidades.
Según explicó el jefe comunal, la ciudad ya había logrado reducir en un 50 por ciento la cantidad de basurales a cielo abierto existentes al inicio de la actual gestión.
"Venimos de un año de muchísima carga, donde hemos logrado levantar 300.000 toneladas; es decir, más de cuatro veces lo que habitualmente se genera en materia de residuos", señaló.
Tres ejes para transformar la gestión ambiental
El programa se estructura sobre tres líneas estratégicas.
La primera es Bahía sin basurales, orientada a la eliminación progresiva de basurales a cielo abierto mediante tareas de limpieza, saneamiento y recuperación de espacios públicos.
La segunda es el Sistema de Gestión de Grandes Residuos, diseñado para facilitar la disposición adecuada de muebles en desuso, colchones, restos de poda, escombros y otros residuos voluminosos que suelen terminar abandonados en la vía pública. |