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Bank of America (BofA) ha señalado que las valoraciones actuales de las principales compañías energéticas argentinas no reflejan adecuadamente la profunda transformación económica que atraviesa el país ni el nuevo ciclo en el mercado eléctrico. El banco destaca que la mejora macroeconómica ha avanzado más rápido que la reacción de las acciones, a pesar de la fuerte compresión del riesgo soberano, las reformas regulatorias y la incorporación de nuevos proyectos de inversión.
BofA elevó sus precios objetivo y mantiene recomendaciones de compra para Pampa Energía, TGS, Central Puerto y Edenor, estimando un potencial promedio de 80 por ciento-90 por ciento para estas empresas. La desconexión entre los fundamentos, como la caída del riesgo país y las proyecciones de resultados, y la evolución bursátil se atribuye a factores técnicos como el bajo posicionamiento de fondos especializados, la reducida liquidez y la persistente incertidumbre política.
El informe enfatiza que la próxima gran historia de crecimiento en Argentina no dependerá exclusivamente de Vaca Muerta, sino del negocio de la generación eléctrica. El aumento esperado de la demanda por la recuperación económica, Vaca Muerta, proyectos mineros y centros de datos impulsará la necesidad de incorporar aproximadamente 700 megavatios de nueva capacidad de generación anual para evitar un déficit de oferta a partir de 2029.
La liberalización gradual del negocio eléctrico, impulsada por la Resolución 400/25, introduce mayor competencia y precios más cercanos al mercado, beneficiando especialmente a generadoras como Central Puerto y Pampa Energía. BofA considera que los beneficios económicos de esta transformación regulatoria aún son subestimados por los inversores, quienes continúan valuando a las utilities con parámetros de un escenario más riesgoso. |