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El impacto pleno de los aumentos energéticos ya es una realidad que asfixia a los usuarios tucumanos. En una entrevista brindada al diario La Gaceta, el vocero de EDET, Guillermo Autino, confirmó el brutal encarecimiento del servicio, pero deslindó a la empresa de la responsabilidad por los saltos exorbitantes en las boletas.
«Estos incrementos que están percibiendo en las facturas de ahora son los que hemos anunciado a fines de abril», reconoció Autino. Según detalló, el tarifazo base acumulado impacta diferente según el sector: «Para el caso de los residenciales el incremento desde fines de abril aproximadamente hasta ahora es del 38 por ciento, 20 por ciento de energía y 18 por ciento de revisión tarifaria integral (RTI), el valor agregado de distribución». En el caso de los comercios, el golpe es mayor: «El incremento en tarifas total es del 44 por ciento».
El vocero confirmó además que el rezago temporal entre los anuncios y las boletas terminó: «El incremento se ve de manera plena a partir aproximadamente de mediados de julio, ya tanto los mensuales como los bimestrales».
La culpa es de los subsidios y del frío
Pese a que los números oficiales de la empresa hablan de un techo cercano al 40 por ciento, miles de usuarios denunciaron subas del 80 por ciento al 100 por ciento. Para justificar este desfasaje, EDET apuntó exclusivamente a factores externos al Valor Agregado de Distribución.
«No implica que todas las facturas han tenido incremento del 38 por ciento porque ese es solo el incremento de tarifa», se escudó Autino, y agregó: «Hay factores que tienen que ver con la quita de subsidios y con la reducción de los subsidios. Y otro dato que nosotros hemos visto en el sistema también ha sido el aumento de consumo en los meses de junio y julio por el frío». A modo de defensa, la empresa argumentó que «el 75 por ciento de las facturas, tomando el número nominal final, está por debajo del 50 por ciento de incremento».
Ganancia asegurada vs. incertidumbre del usuario
La entrevista en La Gaceta dejó en evidencia el doble estándar del esquema energético: la previsibilidad es solo para la prestataria. Por un lado, el vocero de EDET admitió que la porción de la tarifa que va a las arcas de la empresa ya está asegurada. «Esa redefinición de tarifa (RTI) se va a hacer dentro de cinco años recién», indicó, al tiempo que confirmó que cuentan con una cláusula gatillo asegurada: «En los meses de abril y noviembre salen las resoluciones que actualizan eso».
Sin embargo, para el bolsillo del usuario, la incertidumbre será total porque el componente mayorista (el pass-through) escapa al control local. «Las distribuidoras no podemos hacer presunciones de cómo el Gobierno nacional va a manejar la política energética. No podemos prever nosotros cuál va a ser el costo de la energía y cómo lo va a determinar Nación», sentenció Autino.
Finalmente, el vocero admitió que las demoras burocráticas terminan siendo una trampa que infla aún más los montos que paga el usuario de un solo golpe. «Hay veces que Secretaría de Nación determina un nuevo precio y acá se sanciona dos o tres meses después. O sea, está actualizando cinco meses. Entonces es muy complejo para explicar a la gente. Por eso entendemos los inconvenientes», concluyó. |