servipublicos.com
Versión para imprimir Volver a inicio
Ambito Financiero Buenos Aires  
El peso de las tarifas en los salarios se duplicó desde 2023: cuánto aumentaron los servicios esenciales

El peso de los servicios públicos (luz, gas, agua y transporte) representan más del 12 por ciento del salario de los trabajadores argentinos, multiplicando por dos la incidencia registrada en 2023, cuando se ubica por debajo del 5 por ciento.

El dato surge de un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), que evidencia el efecto acumulativo de las subas tarifarias implementadas por la actual administración de Milei.
Informate más
Diego Santilli viajará a Catamarca esta semana.
Santilli acaricia acuerdo con gobernadores por tarifas para destrabar "zonas frías" en el Senado
El terremoto en Colombia costará más de 30 billones de pesos (u$s9.500 millones).
El presidente colombiano comunicó que la reconstrucción tras el terremoto costará más de u$s9.500 millones
El detalle del incremento

En ese marco, según un relevamiento del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Conicet, la canasta de servicios públicos en el AMBA se ubicó en $295.826 durante julio de 2026. Cabe aclarar que esa cifra representa una suba del 4,6 por ciento en comparación con el mes anterior y un salto interanual del 53 por ciento, un incremento de 19 puntos porcentuales a la inflación acumulada en el mismo período, que rondó el 34 por ciento.
La canasta de servicios públicos alcanzó los $295.826 en julio de 2026, un aumento del 4,6 por ciento mensual y 53 por ciento interanual.

La canasta de servicios públicos alcanzó los $295.826 en julio de 2026, un aumento del 4,6 por ciento mensual y 53 por ciento interanual.

El rubro que tuvo más peso dentro de la canasta fue el transporte, con un gasto mensual de $121.023, seguido por la energía eléctrica ($68.210), el gas natural ($64.862) y el agua potable ($41.724). De esta manera, el boleto de transporte concentró el 41 por ciento del costo total y aportó 27 de los 53 puntos porcentuales del alza interanual.

En medio del pico de consumo invernal, la suba del 4,6 por ciento en el mes se debió al impacto conjunto del ajuste de tarifas y a un mayor consumo estacional. En su informe, el IIEP indicó que el componente más relevante en julio fue la energía eléctrica.
Los aumentos de la canasta, uno por uno

En el segmento del gas, la suba del 2,8 por ciento en el cargo fijo y del 3 por ciento en el variable, sumada al pico de demanda por las bajas temperaturas, se tradujo en un alza final del 5,2 por ciento en la factura. La luz encabezó los incrementos del período con un salto del 12,5 por ciento, traccionada por ajustes del 3 por ciento fijo y 5,7 por ciento variable, más el mayor uso invernal.
En el segmento del gas, la suba del 2,8 por ciento en el cargo fijo y del 3 por ciento en el variable, sumada al pico de demanda por las bajas temperaturas, se tradujo en un alza final del 5,2 por ciento en la factura.

En el segmento del gas, la suba del 2,8 por ciento en el cargo fijo y del 3 por ciento en el variable, sumada al pico de demanda por las bajas temperaturas, se tradujo en un alza final del 5,2 por ciento en la factura.
Depositphotos

Por otra parte, el transporte fue clave para este salto en los servicios públicos, con las líneas de la Ciudad de Buenos Aires que escalaron un 4,1 por ciento y las interjurisdiccionales un 3,2 por ciento, impulsando el gasto del hogar en un 3,7 por ciento. La excepción a la regla fue el agua, cuyo gasto retrocedió 4,6 por ciento gracias a un recorte del 7,7 por ciento en el bloque variable que amortiguó la incidencia de un día más de facturación en julio.
La foto desde 2023 al presente

En la comparación acumulada desde diciembre de 2023, la canasta de servicios públicos del AMBA acumula un incremento del 966 por ciento, mientras que la inflación subió 241 por ciento en el mismo lapso. El gas encabezó los aumentos con una suba del 2.185 por ciento. En ese mismo período, según el IAG, la luz subió 1.065 por ciento para usuarios con subsidio y 509,5 por ciento para los no subsidiados, por encima del 320 por ciento de inflación.

Desde el IAG explican que los incrementos respondieron principalmente a dos oleadas de ajuste: el comienzo de 2024 y el transcurso de 2026, ambas impulsadas por modificaciones en el sistema de segmentación. Dentro de los retoques más recientes, el tope de consumo con subsidio eléctrico cayó a 300 kWh mensuales, el descuento para la tarifa social se redujo del 65 por ciento al 50 por ciento en hogares vulnerables y se recortó la cobertura para los sectores medios, reduciendo el límite de acceso de 3,5 a 3 Canastas Básicas Totales.
El peso de las tarifas en el salario se duplicó desde 2023, representando el 12 por ciento del ingreso, frente al 5 por ciento anterior.

El peso de las tarifas en el salario se duplicó desde 2023, representando el 12 por ciento del ingreso, frente al 5 por ciento anterior.
Foto: Edenor

Por su parte, la medición del IIEP estimó que la canasta de servicios representó el 15 por ciento del salario promedio registrado estimado en $1.924.456. Un salario promedio alcanzó para adquirir 6,5 canastas de servicios públicos en julio de 2026, frente a las 7,8 que podía cubrir en el mismo mes de 2025. Un trabajador del sector privado registrado perdió 4,3 por ciento de capacidad de compra en abril de 2026 respecto al promedio de 2023, pero la caída del ingreso disponible, descontado el gasto en servicios, fue del 9,7 por ciento.