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El Concejo Deliberante aprobó este jueves una ordenanza que regula el uso de contenedores marítimos reutilizados para la construcción de viviendas, oficinas y otros espacios habitacionales o comerciales en General Pueyrredon. La norma fija requisitos de seguridad, habitabilidad y urbanización para una modalidad constructiva que ya había sido analizada por el Ejecutivo municipal, que había marcado condiciones para regular este tipo de construcciones.
Con la nueva normativa, los contenedores podrán utilizarse con fines constructivos, pero deberán cumplir una serie de exigencias formales. El texto aprobado establece que toda estructura anclada al terreno de manera permanente y conectada a servicios esenciales como agua, electricidad, gas o cloacas será considerada como bien inmueble.
La ordenanza, impulsada por el jefe del bloque del PRO Julián Bussetti, alcanza a contenedores destinados a viviendas, oficinas y otros espacios habitacionales o comerciales. También exige que cada proyecto respete el Reglamento General de Construcciones, el Código de Ordenamiento Territorial y las normas nacionales, provinciales o municipales que resulten aplicables.
Uno de los puntos centrales es que la instalación de estas construcciones deberá contar con un permiso específico emitido por la Secretaría de Obras y Planeamiento Urbano. Ese permiso deberá ajustarse a la normativa vigente, aunque contempla una excepción sobre anchos mínimos por las dimensiones estándar de los módulos, que tienen un ancho interior aproximado de 2,35 metros.
julian bussetti
Qué exige la nueva ordenanza
La norma aprobada permite el uso de contenedores para los destinos establecidos en el Código de Ordenamiento Territorial. Además, su ubicación deberá respetar la zonificación y las condiciones urbanísticas del distrito, un punto que se suma a otros debates urbanísticos elevados al Concejo.
En materia de estabilidad, los contenedores deberán estar adecuadamente anclados para garantizar seguridad. Para eso, podrán contar con plateas, pilotes de hormigón armado u otros sistemas equivalentes que aseguren la estabilidad estructural de la construcción.
Cada proyecto deberá incorporar una memoria técnico-descriptiva firmada por un profesional responsable. Ese documento tendrá que acreditar el cumplimiento de las condiciones de seguridad y habitabilidad, junto con los planos y la documentación gráfica exigida por la normativa vigente.
La memoria deberá detallar, como mínimo, las condiciones de iluminación natural, ventilación, dimensiones y uso de los contenedores. También tendrá que explicar las soluciones constructivas previstas, especialmente en aislaciones térmicas, hidrófugas y acústicas.
El texto suma exigencias sobre instalaciones eléctricas y sanitarias, seguridad estructural, estabilidad, inmovilidad y sujeción al suelo. Además, incorpora medidas de protección contra la corrosión, especialmente en zonas con influencia del frente costero.
La ordenanza también faculta al Departamento Ejecutivo a establecer un plazo para que las construcciones existentes que no se ajusten al nuevo régimen puedan regularizar su situación. De esa manera, la normativa no solo ordena nuevas obras, sino que también abre una instancia para revisar casos ya instalados.
La regulación queda incorporada a una agenda más amplia sobre construcción, uso del suelo y control urbano en General Pueyrredon. En ese contexto, el Municipio informó este año que en los primeros meses de 2026 se aprobaron casi 150 mil metros cuadrados de obra nueva en el distrito.
Con la aprobación en el Concejo, General Pueyrredon tendrá un marco específico para una modalidad constructiva que ganó presencia en distintos usos. El eje será compatibilizar la reutilización de contenedores con requisitos de seguridad, habitabilidad, servicios y ordenamiento urbano. |