servipublicos.com
Versión para imprimir Volver a inicio
Contexto S. M. de Tucumán  
El futuro de la recolección de residuos en Buenos Aires: la Ley Moyano y el conflicto inminente

La audiencia pública programada para el 5 de octubre en Buenos Aires marcará el inicio de un nuevo enfrentamiento entre el gobierno de Jorge Macri y el Sindicato de Camioneros, dirigido por Hugo y Pablo Moyano. Este evento será crucial para revisar los pliegos de licitación relacionados con la recolección de residuos en la ciudad, donde se prevé que las nuevas concesiones para el período 2028-2038 generen controversia por la omisión de indemnizaciones, un reclamo histórico del gremio.

Desde los años 90, ha sido una práctica común que cada vez que se otorgan nuevas concesiones, los trabajadores reciben compensaciones. Sin embargo, esta vez el gobierno capitalino ha decidido no incluir el pago de indemnizaciones para los aproximadamente seis mil empleados del sector. Esta decisión ha levantado alarmas dentro del sindicato, que podría llevar a cabo protestas si el próximo presupuesto no incluye el resarcimiento económico correspondiente.

Alrededor de 200 millones de dólares están en juego para indemnizar a los recolectores de residuos, un aspecto que fue parte de las cláusulas del último pliego licitatorio. Dicho pliego estipula que, al final del contrato, es el Gobierno de la Ciudad quien debe abonar las indemnizaciones calculadas por las empresas adjudicatarias a los trabajadores.

El conflicto se agudiza en el contexto de la Ley Moyano, un acuerdo extraoficial que ha permitido al sindicato imponer condiciones favorables desde 1998. Este pacto, que facilita que cada nueva concesión termine con despidos, indemnizaciones y luego reinstalaciones de los empleados, ha generado tensiones principalmente en el sector de recolección de basura. En la prórroga de contratos de 2020 se hizo hincapié en la necesidad de indemnizar a los trabajadores, algo que el sindicato y el gobierno local disputan.

El clima de incertidumbre perturba no solo a los trabajadores, sino también a las empresas que aspiran a obtener las nuevas concesiones. Las decisiones del gobierno de Macri respecto a las indemnizaciones son vistas con recelo y consideración por los Moyano, quienes han sido un pilar fundamental en la historia de estas negociaciones. La presión de los sindicatos podría llevar a una paralización del servicio de recolección si no se llega a un acuerdo satisfactorio.

En las propias empresas de recolección ya se han registrado asambleas tensas, donde los trabajadores cuestionan a sus líderes sindicales por la falta de acción y se expresa la posibilidad de medidas de fuerza. Los comentarios descontentos han llegado a calificativos sobre los Moyano, evidenciando la fricción entre las expectativas laborales y la dirección del sindicato.

Como antecedente, en octubre de 2024, el gobierno macrista alcanzó un acuerdo que dejó a los trabajadores sin indemnizaciones, a cambio de ciertos beneficios para los más vulnerables. Sin embargo, la reciente integración familiar en el seno de los Moyano podría darles un nuevo impulso para volver a la carga con el reclamo de indemnizaciones, exacerbando la tensión que caracteriza a esta lucha por la recolección de residuos.

La inminente disputa acerca de la nueva licitación para la recolección de residuos plantea interrogantes sobre cómo el gobierno responderá a las exigencias del sindicato y si se arriesgará a chocar frontalmente con las bases de Camioneros. Muchos se preguntan si el estado está listo para desactivar las indemnizaciones y si las decisiones tomadas en este contexto serán decisivas para el futuro político del oficialismo porteño.