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La Jornada Web 27-02-2026 La crisis hídrica de comienzos de enero no fue solo un episodio crítico en plena temporada turística. En el sur de Punilla dejó al descubierto un problema de fondo: la concentración de la gestión de servicios esenciales en un solo municipio, Villa Carlos Paz, y la ausencia de reglas claras para un sistema que abastece a toda la región.
Al cierre de esta edición (lunes 23), el intendente Esteban Avilés no había respondido aún a la invitación formal que le cursó el Ente Regional Punilla Sur para sentarse en una mesa de diálogo sobre agua, cloacas y residuos. Tampoco hubo nuevas reuniones del Ente. Las comunas y municipios, en cambio, sí recibieron una nota oficial de la Municipalidad de Villa Carlos Paz con las explicaciones técnicas sobre el colapso de la planta potabilizadora de Cuesta Blanca, el episodio que dejó sin agua a miles de vecinos en pleno verano.
De la creciente de enero al conflicto regional
El punto de quiebre se produjo en la primera semana de enero de 2026, cuando una fuerte creciente del río San Antonio, de alrededor de cinco metros, tapó los conductos de captación de la planta potabilizadora de Cuesta Blanca, operada por Villa Carlos Paz. La avería dejó sin servicio de agua tanto a la ciudad cabecera como a las comunas del sur en uno de los fines de semana de mayor afluencia de visitantes, con impacto directo en la actividad turística y en la convivencia institucional entre las jurisdicciones.
Con la bajante del río y la colaboración del DUAR y del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia, los equipos técnicos municipales determinaron que la principal causa del colapso fue el arrastre y desplazamiento de una compuerta en el sistema de captación, que permitió el ingreso masivo de sedimentos y obstruyó la toma de agua. Según informó el Municipio, esa pieza fue reemplazada por una cobertura de materiales de mayor resistencia y espesor, con el objetivo de reforzar la estructura ante futuras crecidas, y el uso de reservorios urbanos permitió atenuar el impacto hasta restablecer el servicio.
La explicación técnica fue acompañada por un mensaje político. A través de sus redes sociales, Avilés aprovechó el episodio para responsabilizar al “kirchnerismo local y regional”, al que acusó de haber “destruido los servicios públicos” durante la etapa en que la Cooperativa Integral administraba los servicios regionales, y cuestionó que sectores vinculados a ese espacio tengan hoy representación en el Ente Regulador de Servicios Públicos (Ersep). El dardo apunta, sin nombrarla, a la vicepresidenta del organismo y excandidata a intendenta, Mariana Caserio. Al mismo tiempo, reivindicó la gestión actual y sostuvo que Villa Carlos Paz “es la ciudad que más invierte en infraestructura de agua y cloacas”, con un “fuerte compromiso regional y social”.
Un solo operador para servicios que atraviesan todo el corredor
La crisis se da sobre un esquema que cambió de raíz en 2021, cuando un fallo del Tribunal Superior de Justicia respaldó la potestad del municipio de Villa Carlos Paz sobre el servicio de agua potable. A partir de esa sentencia, la ciudad tomó el control de la planta que durante 57 años había administrado la Cooperativa Integral y pasó a vender agua en bloque a las localidades vecinas de la cuenca del San Antonio.
La concentración también se extiende a otros servicios. Hoy, la Municipalidad de Villa Carlos Paz gestiona en forma exclusiva la planta potabilizadora de Cuesta Blanca, que abastece con agua potable a la ciudad y a las comunas del sur; el sistema de cloacas, con una red y una planta de tratamiento que también reciben efluentes de localidades vecinas; y el Centro Ambiental, donde se realiza el tratamiento de los residuos sólidos urbanos que envían los distintos municipios y comunas.
Desde el Ejecutivo local se insiste en que esa estructura se sostiene con fuertes inversiones municipales: nuevos reservorios como el del Distrito Oeste, obras de interconexión de acueductos que integran al Distrito Norte al sistema de Cuesta Blanca, y la incorporación de filtros de anillas en la Planta Potabilizadora Cooperativa San Roque para captar agua del arroyo Los Chorrillos, entre otras intervenciones.
El argumento del municipio frente al conflicto actual es que Villa Carlos Paz asume los costos completos de potabilización, operación y mantenimiento de la infraestructura, mientras que algunas comunas acumularían deudas por la compra de agua en bloque y por el uso del Centro Ambiental. Según señalan desde el entorno de Avilés, esos distritos cobran regularmente ambos servicios a sus contribuyentes, pero no estarían trasladando en la misma proporción los fondos al municipio cabecera, lo que generaría un desbalance en la ecuación económica del sistema regional.
La mirada del sur: reglas, mediciones y gobernanza
Del lado del Ente Regional Punilla Sur, la prioridad se ubica en otro punto: la falta de un marco regulatorio claro para servicios que atraviesan múltiples jurisdicciones. Las autoridades de San Antonio de Arredondo, Villa Río Icho Cruz, Mayu Sumaj, Tala Huasi y Cuesta Blanca recuerdan que gran parte de las obras estructurales fueron financiadas por la Provincia, pero señalan que la operación cotidiana del agua, las cloacas y los residuos quedó concentrada en Villa Carlos Paz sin que se definieran criterios homogéneos de prestación y control. |
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