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Diario Neuquino 02-07-2026 Después de una semana de trabajo ininterrumpido, la Municipalidad de Neuquén concluyó el operativo de saneamiento en el edificio abandonado de Sargento Cabral al 650. Participaron más de 60 trabajadores y se retiró un volumen de residuos sin precedentes. También encontraron mochilas, carteras, tarjetas y otros elementos que refuerzan la sospecha de que funcionaba como un aguantadero.
La Municipalidad de Neuquén finalizó este martes la limpieza integral del edificio abandonado ubicado sobre calle Sargento Cabral al 650, en pleno centro de la ciudad, un inmueble que durante años fue señalado por vecinos y autoridades como un foco de inseguridad y un presunto aguantadero.
Tras siete días de trabajo, más de 60 empleados municipales lograron retirar una cantidad de residuos que, según admitieron desde el área de Limpieza Urbana, no tiene antecedentes en la ciudad.
El subsecretario de Limpieza Urbana, Cristian Haspert, explicó que al comenzar el operativo estimaban encontrar un escenario similar al de “30 acumuladores viviendo juntos”, aunque reconoció que la realidad superó ampliamente las previsiones iniciales.
“Nos quedamos cortos con ese cálculo. Apenas ingresamos tuvimos que sumar más personal porque todo el trabajo debía hacerse de forma manual”, sostuvo el funcionario.
Más de 130 metros cúbicos de residuos
La magnitud de la acumulación obligó a desplegar un operativo especial. Durante los primeros días se llenaron cuatro bateas de 20 metros cúbicos cada una y al menos tres camiones volcadores con capacidad para 18 metros cúbicos.
Solo con esos primeros traslados se retiraron más de 130 metros cúbicos de basura, cifra que continuó creciendo durante la última jornada de limpieza.
Los residuos fueron trasladados al Complejo Ambiental de Neuquén, donde se determinará el peso total de los materiales descargados para calcular el costo definitivo del operativo.
Además de los departamentos, los trabajadores encontraron dos amplios patios internos completamente cubiertos por basura acumulada durante años. Entre los desechos aparecieron muebles, colchones, electrodomésticos en desuso, ropa y otros elementos voluminosos.
Hallaron mochilas, carteras y objetos presuntamente robados
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los equipos municipales fue la cantidad de pertenencias halladas dentro del edificio.
Según detalló Haspert, en distintos sectores aparecieron mochilas, carteras, tarjetas de crédito, productos de maquillaje, matafuegos de vehículos y llantas, elementos que coinciden con denuncias por robos y hurtos registradas durante años en el centro neuquino.
“Se nota que era un aguantadero. Muchas veces se denunciaba el robo de mochilas o pertenencias de vehículos y encontramos una gran cantidad de esos objetos dentro del edificio”, afirmó.
Todo el material quedó a disposición de la Justicia y de la Policía, que continúa investigando la procedencia de los elementos secuestrados.
El costo será millonario
Concluida la limpieza, el municipio inició el proceso para determinar quién deberá afrontar los gastos del operativo.
Las ordenanzas vigentes contemplan el cobro de los trabajos realizados, incluyendo mano de obra, uso de maquinaria, transporte y disposición final de residuos.
Aunque todavía no existe una cifra oficial, desde la Municipalidad adelantaron que la factura será millonaria debido a la magnitud de la intervención.
Actualmente se analiza la situación dominial del inmueble, mientras avanza el proceso de remate impulsado por el Banco Provincia y las actuaciones del Tribunal de Faltas para identificar al responsable legal.
Un alivio para los vecinos
El operativo fue recibido con alivio por los habitantes de la zona, quienes durante años denunciaron robos, vandalismo y episodios de violencia vinculados al edificio.
Tras la limpieza, el inmueble quedó bajo custodia policial permanente para evitar nuevas ocupaciones. Además, se evalúa que personal de la Unidad Especial de Servicios Policiales (UESPO) utilice las instalaciones para entrenamientos y prácticas operativas mientras se resuelve su situación definitiva.
A pesar del deterioro, desde el municipio consideran que la estructura conserva valor constructivo y podría tener un nuevo destino en el futuro, una vez que se definan las cuestiones judiciales y de propiedad. |
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