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El Norte 02-02-2026 Febrero comenzará con una batería de incrementos que impactará de lleno en el presupuesto de los hogares del Área Metropolitana de Buenos Aires. Transporte público, servicios de agua y cloacas, alquileres y medicina prepaga muestran ajustes que, aunque en algunos casos son escalonados, configuran un mes especialmente complejo para el bolsillo de los trabajadores.
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En la Ciudad de Buenos Aires, el Gobierno porteño dispuso una actualización inmediata del 4,8 por ciento en las tarifas de colectivos y subtes. Este aumento inaugura además un mecanismo de ajuste mensual automático que se calculará en base al Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el Indec, más un 2 por ciento adicional. Desde el Ejecutivo local sostienen que la medida apunta a “garantizar la sostenibilidad del servicio” frente a costos operativos que, según informaron, se dispararon 84,85 por ciento en el último período analizado.
Con el nuevo cuadro tarifario, el boleto mínimo de colectivo para las 31 líneas que circulan exclusivamente dentro de la Capital Federal trepa a $650,11 para quienes tengan la tarjeta SUBE registrada. En el caso del subte, el pasaje se ubicará en $1.320, encareciendo aún más los traslados diarios de trabajadores y estudiantes que dependen del transporte público para moverse.
Servicios, alquileres y salud también se encarecen
El ajuste no se limita al transporte. Los usuarios de AySA en el Área Metropolitana comenzarán a recibir facturas con un aumento del 4 por ciento en el servicio de agua y cloacas. Con este incremento, la boleta promedio se ubicará en torno a los $26.899, mientras que un hogar catalogado en nivel zonal alto deberá destinar al menos $31.709 para cubrir este costo básico.
El mercado de alquileres sigue siendo otro frente de tensión. Los inquilinos que aún mantienen contratos regidos por la derogada Ley de Alquileres afrontarán una suba del 34,6 por ciento determinada por el Índice de Contratos de Locación (ICL). Si bien esta variación resulta menor al 50,3 por ciento que se registró en septiembre, continúa representando un fuerte golpe para quienes destinan buena parte de sus ingresos al pago de la vivienda.
En paralelo, las empresas de medicina prepaga ya comunicaron a sus afiliados que las cuotas aumentarán, en promedio, un 2,8 por ciento en febrero. Este nuevo ajuste se suma a una serie de incrementos acumulados en los últimos meses, que elevaron sensiblemente el costo de los planes de salud privados y obligan a muchas familias a revisar coberturas o buscar alternativas más económicas.
Un febrero marcado por la presión sobre el consumo
Aumento del 4,8 por ciento en colectivos y subtes, con actualización mensual automática.
Boleta promedio de AySA en $26.899 y hasta $31.709 en zonas de mayor nivel.
Alquileres con suba del 34,6 por ciento para contratos atados al ICL.
Prepagas con incrementos del orden del 2,8 por ciento en las cuotas.
Con este escenario de aumentos generalizados, febrero se perfila como un mes clave para medir la capacidad de resistencia del consumo interno y la adaptación de los hogares a un esquema de costos fijos en permanente movimiento.
La combinación de ajustes simultáneos en servicios esenciales, vivienda y transporte configura un panorama desafiante para la economía doméstica. Especialistas advierten que el margen de maniobra de los salarios para acompañar estos incrementos es limitado, por lo que se prevé una mayor selectividad en los gastos y posibles cambios de hábitos en el corto plazo. Mientras tanto, los usuarios estarán obligados a reorganizar sus cuentas para atravesar un febrero signado por la palabra “tarifazo”. |
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