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El Destape 29-05-2026 El presupuesto de los hogares argentinos sufrió una profunda transformación debido a la disparada de las tarifas que propició el gobierno de Javier Milei. Entre marzo de 2023 y marzo de 2026, el gasto en servicios esenciales experimentó subas que superaron ampliamente la evolución de los salarios, generando una fuerte crisis económica para el consumo masivo. Con aumentos incluso superiores al 2.000 por ciento, según se desprende del último informe de la consultora Focus Market, el denominado "efecto squeeze" o compresión del ingreso disponible obligó a las familias a cambiar drásticamente sus prioridades de gasto.
El "efecto Squeeze": por qué los ingresos se achican en el bolsillo
La aceleración de los precios regulados instaló un escenario complejo para las economías familiares. Este proceso de disparada tarifaria, originado por la paulatina quita de subsidios estatales que mantenían los precios en línea con los ingresos populares, se traduce en una cruda realidad: suben de forma drástica aquellos gastos fijos que resultan imposibles de eludir o recortar en el día a día.
La magnitud del desfasaje queda expuesta al contrastar los números macroeconómicos en el periodo de tres años. Mientras que la inflación acumulada general desde enero de 2023 hasta marzo de 2026 alcanzó un 875 por ciento, el componente específico de los servicios regulados trepó un 1.120 por ciento, abriendo una brecha de 245 puntos porcentuales que explica el impacto directo en el bolsillo. En ese mismo lapso, el salario promedio formal (RIPTE) pasó de $ 239.883 a $ 1.734.357. A pesar de representar una suba nominal del 623 por ciento, el sueldo real perdió poder de compra frente a la estampida de los gastos fijos básicos.
Radiografía del ajuste: los rubros que más aumentaron
El incremento de las facturas residenciales dentro del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) demuestra la agresividad de la corrección de precios relativos. A finales de 2023, un hogar promedio abonaba apenas $ 3.664 por el servicio eléctrico y $1.380 por el gas. Para marzo de 2026, esas mismas boletas escalaron de forma abrupta a valores de $ 42.887 y $ 28.025 respectivamente, exponiendo saltos exponenciales que erosionaron la capacidad de ahorro.
Al desglosar el comportamiento porcentual por categorías frente al 623 por ciento de recomposición salarial entre los trabajdores mejor posicionados, las asimetrías se vuelven aún más evidentes:
Agua potable: registró la suba más severa de todo el esquema con un incremento del 2.236 por ciento.
Subte: el costo por viaje sufrió una actualización del 2.079 por ciento.
Gas natural: acumuló un aumento del 1.930 por ciento en sus cuadros tarifarios.
Energía eléctrica: mostró una variación al alza del 1.070 por ciento.
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El caso de los colectivos es paradigmático. El boleto mínimo pasó de costar $ 52 en marzo de 2023 a un valor de $ 700 en 2026, lo que representa un alza del 3.138 por ciento. En términos prácticos, el gasto mensual equivalente a 60 viajes hace tres años hoy no alcanza para cubrir siquiera dos traslados. |
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