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Diario Neuquino 28-09-2026 Un estudio determinó que fabricar fertilizantes en Bahía Blanca mantiene ventajas competitivas incluso sumando el transporte marítimo y terrestre hasta las principales regiones agrícolas de Brasil.
El bajo costo del gas natural de Vaca Muerta podría transformar a la Argentina en uno de los principales polos regionales para la producción de urea. La diferencia frente al gas brasileño llega hasta el 68 por ciento y permite compensar incluso los mayores costos logísticos para abastecer al principal mercado de Sudamérica.
Un estudio presentado durante un encuentro organizado por el Mercado Electrónico de Gas analizó dónde resulta más conveniente producir urea en el Cono Sur. Los números colocaron a Bahía Blanca, abastecida con gas neuquino, como una de las alternativas más competitivas.
La oportunidad adquiere una dimensión considerable por la dependencia regional de fertilizantes importados. El Mercosur y Chile exportan productos agrícolas por más de 250.000 millones de dólares, pero compran en el exterior aproximadamente el 92 por ciento de los fertilizantes nitrogenados que utilizan.
Vaca Muerta: gas a US$3 frente a valores que llegan a US$11,50
El gas natural constituye uno de los principales factores para determinar la competitividad de una planta de urea, debido a que es utilizado tanto como materia prima para producir hidrógeno como para abastecer energéticamente el proceso industrial.
En Vaca Muerta, el gas ronda los US$3 por millón de BTU en boca de pozo. Al incorporar aproximadamente 70 centavos correspondientes al transporte, podría llegar a Bahía Blanca a alrededor de US$3,70 por millón de BTU.
El gas proveniente del Presal brasileño, en cambio, se ubica en un rango que va desde US$7,40 hasta US$11,50 por millón de BTU. En el extremo superior, la diferencia respecto del gas neuquino alcanza aproximadamente el 68 por ciento.
Esa ventaja permite que la urea producida en Bahía Blanca continúe siendo competitiva aun después de incorporar el transporte marítimo hasta Brasil y posteriormente el traslado terrestre hacia Mato Grosso, una de las principales regiones agrícolas de ese país.
Brasil aparece como el gran mercado regional
La región produce menos de 2 millones de toneladas de fertilizantes nitrogenados frente a un consumo superior a los 20 millones. Durante 2024, las importaciones representaron aproximadamente US$6.500 millones, de los cuales unos US$5.000 millones correspondieron a Brasil.
El país vecino es el cuarto consumidor mundial de fertilizantes y el mayor comprador internacional de urea, con una demanda cercana a 8 millones de toneladas anuales.
Este escenario abre una oportunidad para que Argentina transforme una mayor cantidad del gas de Vaca Muerta dentro del país, agregando valor antes de exportarlo.
Pampa Fértil, una inversión de US$2.700 millones
Dentro de este escenario aparece Pampa Fértil, un proyecto que contempla una capacidad de producción de aproximadamente 2 millones de toneladas anuales de urea y una inversión estimada en US$2.700 millones.
La iniciativa se complementaría con una ampliación de la capacidad de Profértil. Actualmente, Argentina consume entre 2 y 2,5 millones de toneladas de urea por año e importa aproximadamente 1,5 millones.
El desarrollo de nuevas plantas, sin embargo, enfrenta un condicionante: la capacidad disponible para transportar gas de manera firme hasta los complejos industriales.
Pampa Fértil cuenta con acceso previsto a la ampliación del sistema de transporte de TGS. Para otros proyectos serían necesarias nuevas inversiones en infraestructura, lo que podría incrementar el costo final del gas.
El desafío de convertir el gas en productos de mayor valor
La producción de urea requiere grandes desembolsos iniciales. Una planta puede demandar más de US$2.600 millones de inversión para consumir alrededor de 3 millones de metros cúbicos diarios de gas, por lo que mantener competitivo el precio del insumo resulta determinante.
En este contexto, disponer de producción propia de gas aparece como una ventaja para garantizar el abastecimiento y reducir la exposición a cambios de precios.
Las proyecciones analizadas mantienen el gas de Vaca Muerta alrededor de los US$3 por millón de BTU, incluso ante el avance de los proyectos argentinos de exportación de GNL, debido a que estos desarrollos tendrían áreas productivas y sistemas de transporte específicos.
Un mercado potencial superior a 10 millones de toneladas
El estudio también analizó alternativas para producir fertilizantes en Tierra del Fuego, Bolivia, Paraguay y el norte argentino. En esos casos, la distancia hasta los principales centros agrícolas o la necesidad de construir infraestructura adicional reduce la competitividad frente a Bahía Blanca.
Para avanzar con proyectos en el norte serían necesarias obras como la ampliación y reversión del Gasoducto Norte y la construcción de nueva infraestructura bioceánica.
Las estimaciones plantean que existe espacio para colocar más de 10 millones de toneladas de urea producidas regionalmente. Para Vaca Muerta, ese escenario representa la posibilidad de sumar otra vía de monetización del gas: no solamente abastecer hogares, industrias o exportaciones de GNL, sino también convertirlo en fertilizantes destinados al enorme mercado agropecuario sudamericano. |
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