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El Nuevo Día 28-09-2026 Una familia de Río Gallegos que hoy recibe el beneficio de Zona Fría seguirá viviendo en una provincia alcanzada por ese régimen. La reforma aprobada por el Congreso no elimina a Santa Cruz del mapa de las zonas beneficiadas.
Eso, sin embargo, no significa que su próxima boleta de gas vaya a calcularse exactamente igual que hasta ahora. La nueva ley cambia las reglas con las que se define el descuento.
Para entender qué puede pasar con las facturas, hay que separar dos preguntas: si Santa Cruz conserva la Zona Fría y cuánto descuento tendrán sus usuarios. La respuesta a la primera ya está en la ley. La segunda dependerá de lo que disponga el Gobierno nacional.
¿Santa Cruz pierde el beneficio de Zona Fría?
No. La reforma mantiene a la Patagonia -junto con Malargüe, en Mendoza, y la Puna- dentro del régimen histórico. Por lo tanto, es incorrecto afirmar que los hogares santacruceños dejarán de tener Zona Fría por la sola aprobación de esta ley.
El cambio está en la garantía del descuento. Hasta ahora, la ley establecía para los usuarios residenciales de la zona histórica un beneficio equivalente al 50 por ciento de los cuadros tarifarios plenos. El texto aprobado elimina ese porcentaje fijo y establece que el Poder Ejecutivo nacional determinará el alcance y la forma de aplicar el beneficio.
En otras palabras: Santa Cruz sigue dentro de Zona Fría, pero el 50 por ciento deja de estar asegurado en la ley. Nación podría fijar cómo continuará el descuento mediante las medidas necesarias para aplicar el nuevo régimen.
¿Por qué una factura podría resultar más cara?
Una boleta de gas no refleja únicamente el precio del gas. También intervienen los costos para transportarlo y distribuirlo hasta cada domicilio, además de los impuestos y otros conceptos que correspondan.
La reforma establece que el fondo de Zona Fría financiará para la Patagonia una bonificación sobre el precio del gas. Al mismo tiempo, elimina la referencia legal al descuento del 50 por ciento sobre el cuadro tarifario pleno. Si el beneficio termina aplicándose sobre una parte menor del costo del servicio, el usuario podría pagar más aun cuando Santa Cruz continúe dentro del régimen.
Pero la ley, por sí sola, no dice cuánto subirá una factura santacruceña. Esa cifra depende de cómo Nación defina el beneficio y de cómo se refleje después en los cuadros tarifarios.
¿Se pierde automáticamente la mitad de la boleta?
No. Decirlo así sería incorrecto. El 50 por ciento previsto en la ley anterior se refería al cuadro tarifario pleno, no necesariamente a todos los renglones del importe final que recibe el usuario.
Tampoco está demostrado que todas las familias de Santa Cruz vayan a tener el mismo aumento. Dos viviendas pueden pagar montos distintos según su consumo, su categoría y la composición de la factura. Hoy no existe un porcentaje único ni una cantidad de pesos comprobada que pueda anunciarse para toda la provincia.
¿Habrá que demostrar ingresos para conservar Zona Fría?
La reforma incluye requisitos de ingresos y otras condiciones para una bonificación adicional destinada a usuarios de determinadas zonas. El texto distingue ese grupo de la zona histórica, en la que está Santa Cruz.
Por eso, no corresponde afirmar que todos los santacruceños deberán ganar menos de cierto monto para que su provincia siga incluida en Zona Fría. El punto pendiente para los hogares de Santa Cruz es qué descuento concreto fijará Nación para la zona histórica.
¿Cuándo se verá el cambio?
La ley establece que entrará en vigencia cuando sea publicada en el Boletín Oficial. Después deberán conocerse las decisiones del Ejecutivo sobre el beneficio y su aplicación a las tarifas.
Recién entonces se podrá hacer la comparación que más importa a los usuarios: tomar la misma localidad, la misma categoría y el mismo consumo, y calcular cuánto habría costado la factura con las reglas anteriores y cuánto costará con las nuevas.
Hasta que eso ocurra, hay una conclusión comprobable y una incógnita: Santa Cruz conserva la Zona Fría, pero pierde la garantía legal del descuento del 50 por ciento; el impacto en pesos de cada boleta todavía no está definido. |
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